Sobre mí

¡Tanta felicidad no había soñado que pudiera sentir, cuando era el patito feo!

El Patito Feo , de Hans Christian Andersen

¡Hola!

Soy Guillermo Elán.

Que esta página web exista es ya para mí algo así como un éxito, una señal de que un sueño se está haciendo realidad.

Nací en Madrid en 1983. A los 12 o 13 años empecé a cantar cada vez más. Canciones de Bryan Adams, y a partir de los 15 años, James Taylor y Joni Mitchell.

Con 20 años, cuando ya llevaba dos años estudiando arquitectura en la universidad, me di cuenta de que quería ser cantautor, cantar y componer. Decidí, en parte por miedo y en parte por un sentido de la responsabilidad, que mi deber era terminar la carrera de arquitectura, y que luego sería libre de decidir qué hacer con mi vida.

Me llevó muchos años graduarme, pasé varias crisis personales, alguna de ellas grave. Me ayudaron mucho mis padres. Hice terapia. Crecí mucho, y al tiempo, mi sueño juvenil de ser cantante y hacer canciones se marchitó.

Pedí una beca Erasmus de arquitectura para ir un año a Dinamarca. Tuve tanta suerte de que me la concedieran. En la bella Aarhus, a partir de la primavera de 2010, sentí como si volviese a nacer. Estaba muy feliz con mi vida. Decidí quedarme a vivir allí y terminar la carrera sobre arquitectura sostenible. Aprendí danés en dos años. Me hice una persona más abierta. Seguí cantando todos los días, mientras iba en bici, mientras andaba por la calle. Logré graduarme al fin como arquitecto en Aarhus, 14 años después de haberla iniciado con 17 años en Madrid. En ese tiempo crecí mucho como persona, descubrí que tenía una gran fuerza interior, la cual es superior a la gran falta de confianza en mí mismo y en mis capacidades que había padecido desde muy joven.

Tras 7 años y medio en Dinamarca, con 32 años, regresé a España. Dinamarca y Aahrus son un lugar maravilloso para vivir, pero allí sentí mucha soledad a veces, y sobre todo, en Madrid está mi familia. Fue muy difícil el cambio de país, afronté muchos miedos, todos basados en creencias limitantes.

En España, con el amor de mi familia y amigos, experimenté un florecimiento espiritual. Cambié mi forma ver la vida. En 2019, volviendo a casa en tren de mi primer lugar de trabajo en Madrid, empecé a escribir mi primera canción.

Yo creía que no tenía el talento para escribir ni componer mis propias canciones. Amaba cantar, cantaba cada día, pero creía que me faltaba la creatividad para crear música. Estaba equivocado. A esa primera canción, que titulé curiosamente Rebel River (Río Rebelde), le siguieron muchas otras. En mi tiempo libre empecé a hacer canciones por diversión, y perdía la noción del tiempo cuando lo hacía. Volví a tocar el piano electrónico que me regalaron mis padres por mi 21 cumpleaños. También la guitarra. También pensaba que era incapaz de tocar estos instrumentos. La alegría que sentía haciendo una nueva canción era, y sigue siendo, algo indescriptible. Me transforma por completo.

En 2020, ayudado por una amiga inglesa, decidí que es posible dedicarme a aquello que amo, a aquello que me hace tan feliz cuando lo hago. Decidí que iba a hacer realidad mis dos grandes sueños profesionales, crear canciones y sinfonías e interpretarlas, y escribir y dirigir películas. Contar historias a través de la música y el cine. Entonces me apunté a muchos cursos, quizás demasiados a la vez. Pasé a trabajar en arquitectura a jornada parcial, para tener tiempo y energía para mí y mis objetivos.

Estudié un año en The Songwriting Academy, donde conocí a músicos maravillosos que me ayudaron de forma impagable.

Continuamente se me ocurren canciones nuevas. ¡Deseo tanto poder compartirlas!

Muy a menudo, mientras duermo, escucho una canción o sinfonía nueva en un sueño, y justo entonces me despierto, y lo grabo en mi teléfono.

En 2022, cuando empezó la invasión de Ucrania, sentí mucho dolor viendo a los ucranianos en televisión y escuchando sus historias. Empecé a escribir canciones dedicadas a ellos. Mi primer single, Your Own Love (Tu Propio Amor), es para todos los ucranianos. Empecé a conocer en España a ucranianos refugiados. Varios de ellos son ahora amigos míos, y me han cambiado la vida. Con su ayuda, aprendí a cantar Your Own Love en ucraniano, Твоя любов (Tu Amor). La he cantado en varios conciertos para ucranianos en Madrid y Santander. Sigo y seguiré escribiendo canciones para ellos, y siempre acudiré a cantar gratis para ellos.

Una de las cosas más maravillosas para mí es ver la cara de las personas cuando estoy cantando una canción en directo, y aunque no les vea la cara, sentir su energía. Es una conexión de emoción pura entre su corazón y el mío. Cuando vivo o recuerdo estas experiencias, siento que no hay nada más ya que perseguir para mí a nivel profesional. Simplemente seguir saliendo a cantar y escribir sobre lo que siento.

Me gusta hacer canciones para niños, con quienes tengo mucha conexión.

Me gusta viajar con mis canciones a través del tiempo y del espacio, y contar historias reales o imaginadas sobre personas que viven en otro lugar o en otra época.

Me motiva mucho escribir canciones para personas que necesitan ayuda.

¡Hay tantas personas que me inspiran una o varias canciones!

Para mí, hacer y cantar canciones es una forma de expresar el sentimiento de belleza, admiración y de amor hacia alguien y hacia su vida y su sensibilidad particular. 

Cada vida humana que vive y ha vivido en la Tierra es única, bella e irrepetible. Es algo grandioso. ¡Cuántas experiencias y emociones habrá vivido cada ser humano que pisó este planeta!

Gracias a la música puedo expresar todo lo que otra persona y su vida me inspira.

Para mí, cantar ha sido siempre como una especie de terapia, aunque no fuera consciente de ello. Cantaba sin saber por qué, pero me hacía sentir bien. Ahora sé que es mi verdadero ser expresándose. Cantaba para mí mismo, en cualquier lugar, y si percibía que alguien se acercaba, cantaba más bajo o me callaba, como hacen los grillos. Ahora ya no tengo miedo de que me escuchen. Muchas personas me han ayudado a perder este miedo.

Quiero vivir mi vida y cada día sintiéndome como me siento cuando estoy enamorado. Quiero dedicarme a lo que me hace más feliz, y darme permiso para hacerlo. Creo que es importante vivir tu vida a tu manera y verla como sólo tú la puedes ver.

Si te gusta alguna de mis canciones, ¡dímelo!. Me hace muy feliz conectar con otro ser y conocer de su existencia.

Como un ejemplo de lo que creo que es la vida, no sólo la mía sino la de todos nosotros, he elegido la última frase del cuento El Patito Feo, de Hans Christian Andersen, publicado en 1843:

 

¡Tanta felicidad no había soñado que pudiera sentir, cuando era el patito feo!